miércoles, 21 de enero de 2026

Los ojos de Mona

 

-Seguro que leyó muchos libros…

-Bueno, la verdad es que hacía 1500, en tiempos de Leonardo había pocos libros. Acababa de inventarse la imprenta. Él tenía cerca de 200 volúmenes en su biblioteca, lo que  ya era un número enorme, pero, como era un hombre bastante solitario, también escribió mucho: miles y miles de páginas, sobre todos los temas posibles. En definitiva, escribió más de lo que pintó. Pax. 44

Si la arquitectura tiene su Gioconda, es esta, con sus hitos, en orden de izquierda a derecha: la Casa de la Moneda, la biblioteca pública, las estatuas de las columnatas de la plaza de San Marcos, el Palacio Ducal, el puente de la Paja y el palacio de las Prisiones. Pax. 134

En el campamento estaban prohibidos los ordenadores, las tabletas y los móviles, pero había una biblioteca bien surtida. Mon fue hasta allí y preguntó cándidamente al funcionario que atendía el local:

-¿Puedo escribir? Pax. 368

Algunos libros viejos se habían incorporado a su biblioteca. Y además, pudo recuperar una figurita de Vertunni que había escapado milagrosamente a la venta. Pax. 492

Schlesser, T. (2024). Los ojos de Mona. Lumen.

Aportado por Anxo

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