domingo, 10 de septiembre de 2017

Manual para mujeres de la limpieza

"Nunca he hablado mucho de este colegio. No me importa contar cosas terribles si consigo hacerlas divertidas. Allí nada era divertido. Una vez en el recreo bebí agua de una manguera del patio y la profesora me la quitó de un tirón, me dijo que era una ordinaria.
Salvo la biblioteca. Cada día pasábamos allí una hora, con libertad de hojear cualquier libro, todos los libros, de sentarnos a leer, o consultar las fichas del catálogo. Cuando faltaban quince minutos la bibliotecaria nos avisaba, para que pudiésemos llevarnos un libro prestado. La bibliotecaria era (no se rían) un encanto. No solo tenía una voz dulce, sino que era adorable. Te decía: "Aquí es donde están las biografías" y a continuación te explicaba lo que era una biografía.Era una posibilidad maravillosa y la creí a pies juntillas."

Aquí están los libros de consulta. Si alguna vez hay algo que quieras saber, pregúntame y encontraremos la respuesta en un libro.

Manual para mujeres de la limpieza. Lucía Berlín. Alfaguara.2015. Edición electrónica para Kindle. (posición 5326-5332). Aportado por Mónica Rei

viernes, 1 de septiembre de 2017

Rendición

"A ella la pusieron ni más ni menos que al frente de la biblioteca pública, que con lo que le gustaban los libros fue lo mejor que podían haber hecho. Ya de niña había soñado con una vida como ésta, rodeada de libros llenos de historias, algunas reales y otras fantásticas, y conocimientos, y pensamientos, y todo lo que hay en los libros para disfrutar y aprender, pero se había visto condenada a estar siempre entre asusntos mundanos de fincas, tierras y cría de animales." Páxina 107

"A ella la dejé en la biblioteca, un edificio muy noble y hermoso lleno de libros, claro, y de gente dentro leyendo al mismo tiempo en mesas corridas, Jamás había visto a tanta gente leyendo al mismo tiempo y ella tampoco, por eso se le iluminaron los ojos al verlo y volvió a decirme lo mucho que le gustaba aquel empleo." Páxina 113

"No me hizo ninguna gracia dejarla en compañía de ese apuesto bibliotecario y en otras condiciones la habría sacado de allí en ese mismo instante, pero en este mundo nuevo hubiese quedado como un patán, así que tenía mal remedio." Páxina 114

Rendición de Ray Loriga, editado por Alfaguara no 2017. Aportado por Anxo

martes, 29 de agosto de 2017

El documento R

"Hoover había ocupado con anterioridad un puesto de bibliotecario en el gobierno. Cuando accedió al cargo de director, el FBI sólo disponía de seiscientos cincuenta funcionarios."                                        páx 82

"La atención de todo el mundo se centraba en una pequeña plataforma que se había levantado con el decorado de una biblioteca con tres sillones giratorios colocados alrededor de una mesa."                           páx 173

"-Nos marcharemos de aquí antes de que empicen a sospechar -dijo Collins-. En cuanto a Donald y a mí, visitaremos la biblioteca y la oficina de Correos e intentaremoshablar con el administrador de la ciudad."              páx 251

"El bibliotecario de la empresa prohíbe libros... pero no libros sobre el sexo sino sobre historia y política."                                                páx 258

El documento R; Irving Wallace. Ed. Grijalbo. 1976. Aportado por JMV

martes, 22 de agosto de 2017

Cáscara de nuez

"Por  lo general vamos a su biblioteca de poesía, en el primer piso. Lo único que se oye cuando él se sienta en su sillón habitual es la ruidosa rueda de escape de reloj de la repisa de la chimenea. Allí, en presencia de un poeta, me permito conjeturas." Páxina 25.

"Me imagino a mi madre, al otro lado de la biblioteca, a través de la mirada de adoración de mi padre. Está sentada en un butacón de piel que data de la Viena de Freud. Descansa en parte, grácilmente, sobre sus flexibles piernas desnudas. Con un codo doblado contra el brazo de la butacas se sostiene la cabeza encorvada, y con los dedos de la mano libre tamborilea con suavidad sobre el tobillo". Páxinas 25 e 26.

"Encima de ella, veo cómo del techo descompuesto de la biblioteca de desprende una nube súbita de partículas giratorias que brillan mientras atraviesan una franja de sol." Páxina 27. (Hai unha errata neste anaco pero o deixo como está no libro "... la biblioteca de desprende ...")

"Mi padre deja a su espalda en la biblioteca un campo de tristeza resonante, una forma imaginada, un holograma frustrado que todavía ocupa su butaca". Páxina 28

"Mi padre recitando en la biblioteca, según parece apreciando cada segundo en presencia de mi madre, y luego le permite que le eche a la calle. (Vete). No me fio de mi juicio. Nada encaja." Páxina 81.

"Estábamos en el sofá de la biblioteca de mi padre, otro mediodía sofocante, con las ventanas abiertas de par en par. El aburrimiento, decía el tal Monsieur Barthes, no dista mucho de la dicha; uno considera el tedio desde las orillas del placer. Exactamente. La condición del feto moderno. Pensémoslo: no debe hacer nada más que ser y crece, y el crecimiento apenas es un acto consciente. La alegría de la pura existenca, el tedio de los días iguales unos a otros. La felicidad prolongada es el auténtico aburrimiento existencial. Este confinamiento no debería ser una prisisión. Aqui dentro se me deben el privilegio y el lujo de la soledad. Hablo como un inocente, pero imagino un orgasmo prolongado hasta la eternidad; sufrirás aburrimiento en el reino de lo sublime." Páxinas 88 e 89.

 "Hubo una mañana en la biblioteca, un domingo de insólita lluvia estivas en que el aire por una vez estaba limpio de polvo. Las ventanas estaban abiertas, oíamos el tamborileo de las hojas. Tú y mi madre casi parecíais una pareja feliz. Recitaste un poema demasiado bueno para ser tuyo, creo que serías el primero en reconocerlo. Corto, denso, amargo hasta el extremo de la resignación dificil de entender. De esos que te impactan, te duelen, antes de que hayas asimilado exactamente lo que dicen." Páxina 97.

"O sea que cuando llegamos al descansillo delante de la valiosa biblioteca de mi padre yo ya me he absuelto, no de pensamientos, sino de obra, de vengar su muerte en esta vida o en la postnatal siguiente." Páxina 151.

"-Mañana por la noche. Cincuenta poetas. De todo el. ¡Oh, l queríamos! Una lectura en Bethnal. En la biblioteca Green. O fuera. Velas. Un poema cada uno. Nos gustaría que vinieras". Páxina 153.
"El objetivo, sin duda, es permitir que Claude pueda recoger todas las cosas de las que debe deshacerse. Ahora estamos de pie en la biblioteca. Oigo cómo inhala la joven poeta mientras mira alrededor de las tres paredes de poesía.
-Siento que aqui huela tanto a cerrado.
Ya. Los libros, el aire mismo de la biblioteca están de luto." Páxina 171.

Cáscara de nuez de Ian McEwan. Anagrama. 2017. Aportado por Anxo

jueves, 10 de agosto de 2017

América

"La biblioteca tenía las paredes forradas de madera de roble y estaba amueblada con sillas de cuero verde. En las paredes laterales había obras de arte: un Matisse, un Cézanne, un Van Gogh."    páx. 430
"La biblioteca estaba reventada hasta el salón. Cuarenta y tantas explosiones habían hecho caer las obras de arte. El Cézanne estaba intacto. El Matisse tenía ligeros daños en el marco. El Van Gogh era un hueco desgarrado por las postas."  páx. 431
América; James Ellroy. Ediciones B. Aportado por JMV

martes, 8 de agosto de 2017

La invención de la soledad

"Una vez, cuando yo todavía vivía en París, me escribió para decirme que había ido a la biblioteca pública a leer algunos poemas míos que acababan de aparecer en Poetry. Me lo imaginé en una gran sala desierta, por la mañana temprano antes de ir a trabajar. sentado en una de esas mesas largas, con el abrigo aún puesto, inclinado sobre palabras que a él debían de parecerle extrañas."


La invención de la soledad de Paul Auster, editado por Anagrama no 1998, páxina 91. Aportado por Anxo

Asesinos sin rostro

"-No tenemos nada que la implique - declaró Göran Boman-. Le hemos pasado el aspirador a ella y a su entorno. No hay nada. Su historia cabe en un solo folio. Ha trabajado en la misma farmacia durante treinta años. Cantó en un coro durante años pero lo dejó. Pide muchos libros prestados a la biblioteca. Pasa las vacaciones con una hermana en Vemmenhög, nunca va al extranjero, nunca se compra ropa nueva"


Asesinos sin rostro de Henning Mankell,publicado por Tusquets no 2001. Páx. 263. Aportado por Anxo