El señor Hilditch ha oído hablar de estos procesos en la vida de otras personas, ha leído sobre ellos en el Daily Telegraph; el equilibrio normal de la mente se altera sin motivo. Va a una biblioteca, algo que no había hecho nunca en su vida. Consulta una serie de libros de medicina, y encuentra por fin la información que busca:
La locura alucinatoria no va precedida de síntomas maníacos o melancólicos, ni se presenta siempre acompañada de fallos en la capacidad de razonamiento. En la primera etapa, el enfermo se muestra introspectiva y retraído, expresando muy rara vez sus pensamientos, rumiándolos y preocupándose por ellos en secreto. Esta etapa puede prolongarse más o menos tiempo y luego las ideas delirantes se hacen fijas y son generalmente de carácter desagradable.
No resulta fácil interpretarlo. Se sienta en el coche en el recinto de la biblioteca y, mientras la gente pasa a su lado, mientras otros coches arrancan y se alejan, él se dice que los fragmentos de pesadillas son sólo eso. No ha ocurrido nada de esto. Pág. 252-253
El viaje de Felicia. William Trevor. Alianza Editorial, S. A., Madrid, 1999
Aportado por Lola

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