páx 162
Antes de cumplir los treinta conoció y se casó con Valya, una joven bibliotecaria y profesora de inglés. Ella le enseñó el idioma para que él pudiera leer en el original las publicaciones técnicas que llegaban de Occidente. Al principio fueron felices, pero poco a poco la imposibilidad de tener un hijo fue amargando la existencia.
páx 343
Se acordó del viejo jefe de espías, considerado aún en el mundo del Gran Juego como el último practicante del engaño por desinformación, sentado en la biblioteca de Castle Forbes con la biblia de la familia abierta ante él y diciéndole: "La clave es Gedeón, muchacho. Piense como Gedeón"
páx 346
-Cuando se produjeron las explosiones en la calle, el cosaco salió con su pistola. El americano había huido dejando la puerta abierta. El cosaco se asomó, gritó "asesinos" y cerró de un portazo. Yo corrí arriba justo cuando Su Santidad salía de la biblioteca para asomarse a la escalera y preguntar qué pasaba. Mientras él estaba allí yo fui a recoger las tazas de café y la grabadora.
FREDERICK FORSYTH; El Manifiesto Negro. RBA, 1988
Aportado por JMV

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