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martes, 11 de abril de 2023

Más allá, a la derecha

 

Marc Vandoosler no había dejado pasar la ocasión cuando su padrino le propuso aquel pequeño curro de dos mil francos. Añadiendo media jornada en la biblioteca municipal, que comenzaría en enero, la cosa mejoraba un poco. En el viejo caserón donde vivía, habían podido enchufar tres radiadores más. Pax. 59

Marc retranscribió diez líneas y bebió un trago de té. La habitación no estaba muy caliente, el té sentaba bien. Muy pronto podría poner un segundo radiador, cuando trabajara para la biblioteca. Porque, además, nada iba a ganar en lo que Kehlweiler le proponía. Ni un puto duro, se lo había dicho. Pax. 76

Vargas, F. (2021). Más allá, a la derecha. 1ª edición, 5ª reimpresión. Debolsillo.

miércoles, 1 de febrero de 2023

Sin hogar ni lugar

 Loisel se dirigió arrastrando los pies hacia la biblioteca metálica. Loisel siempre había arrastrado los pies, algo sorprendente en un hombre más bien dado a cultivar expresiones viriles. De una estantería, sacó un archivador bastante voluminoso y dejó caer con gesto teatral sobre la mesa. Pax. 75

Louis lo sacaba sistemáticamente, y Bufo iba a refugiarse en una caverna de la biblioteca, detrás de los lomos infranqueables del Gran Larousse du XIX siécle. Pax. 208 e 209

Sólo entonces se permitió moverse, y encendió sin ruido las demás lámparas de la estancia. Luego, de pie, se apoyó en la biblioteca con su botella bien sujeta en la mano izquierda y buscó. Ya había visto ese rostro, estaba concencido, y, sin embargo, esa mujer era una desconocida. Pax. 211

Vargas, F. (2018). Sin hogar ni lugar. (1ª ed., 3ª impr.). Siruela
 
Aportado por Anxo

domingo, 27 de diciembre de 2020

Tiempos de hielo

 -Porque en su biblioteca hay tres libros sobre Islandia. Y eso que no era muy viajero. Una cosa sobre Roma, un plano de Londres, una visita a la Camarga y para de contar. Pax. 98

Póngase en contacto con Victor para conocer el contenido de su biblioteca, ¿libros de historia, estudios sobre la Revolución?¿O quizá Masfauré disimulaba su afición? Pax. 121

Victor había asegurado que la biblioteca de Masfauré no contenía ningún libro sobre la Revolución. Lógico, si su intención era guardar el secreto acerca de la asociación. Pax. 157

Adamsberg no se había atrevido a abrir el cajón del escritorio para sacar el cenicero y miraba los libros de la biblioteca sin leer sus títulos. Pax. 158

Vargas, F.: Tiempos de hielo (2019) (1ª ed. en Debolsillo. 5ª reimpr.). Barcelona: Debolsillo.

Aportado por Anxo


miércoles, 7 de agosto de 2019

Que se levanten los muertos

-Mierda – dijo Lucien- ¡Qué diablos haces instalando la biblioteca completamente desnudo! Mierda, ¿por qué lo haces? Pero, por lo que más quieras, ¿es que nunca tienes frío?.

-No estoy completamente desnudo, llevo puestas las sandalias – respondió Mathias tranquilamente. páx.36


-Quizá, pero funciona muy bien, porque yo, en lugar de pararme a reflexionar, he hecho el ridículo: le he enseñado mi biblioteca para demostrarle que sabía leer. Para demostrarle que durante todos estos años  y con toda esta soledad, he leído miles de páginas. Entonces él ha recorrido las estanterías y ha empezado a aceptar la idea de que yo hubiera podido ser amiga de Sophia. ¡Qué cabrón!

-Sophia decía que ella no leía casi nada – dijo Marc.

-Exactamente. Yo no sabía nada de ópera, así que intercambiábamos conocimientos y charlábamos en la biblioteca. Sophia lamentaba haber “abandonado” el camino de la lectura. Yo le decía que a veces leemos porque hemos abandonado otras cosas. Páx.131

Que se levanten los muertos. Fred Vargas. Debolsillo 2015. Aportado por Lola

martes, 29 de enero de 2019

El hombre de los círculos azules

Escupió unas hebras de tabaco, buscó en la biblioteca y tendió a Adamsberg un grueso volumen: Las zonas subjetivas de la conciencia, por Réal Louvenel. Páxina 130

Al día siguiente Danglard salió de su casa con un libro de Le Nermord bajo el brazo, Ideología y sociedad bajo Justiniano, publicado once años antes. Pero era todo lo que había encontrado en su biblioteca. Páxina 179

Danglar dejó el libro sobre la mesa del comisario, consciente de que confiaba en impresionarle con el contenido de su biblioteca personal. Páxina 180

Adamsberg despidió a Danglard y, con la mente completamente ausente, bajó a buscar algo para comer. Engulló el almuerzo frío camino de la Biblioteca Nacional.

A la entrada de la biblioteca, sus viejos pantalones de lona negra y su camisa arremangada hasta los codos no produjeron buena impresión. Páxina 199

El hombre de los círculos azules de Fred Vargas, publicado por Debolsillo no 2015. Aportado por Anxo

miércoles, 29 de agosto de 2018

La tercera vírgen

El cura se volvió para señalar la biblioteca que tenía a sus espaldas, así como un grueso libro expuesto en lo alto de un atril, protegido con una vitrina de plexiglás. El vetusto volumen atraía irresistiblemente la atención de Danglar.
La tercera virgen de Fred Vargas, publicado por El país no 2013.Páxina 244. Aportado por Anxo