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miércoles, 23 de noviembre de 2022

Cuentos sin hadas

 (...) Por ejemplo, si hablamos de la biblioteca, situada en el piso más alto, tendremos que convenir que estaba completamente desasistida. la biblioteca era de lo mejorcito en bibliotecas que podemos soñar en una ciudad pequeña como XXX, y nosotros, a quienes nos ha apasionado siempre la lectura continuada, no podíamos por menos de tomar los libros que casi se nos ofrecían en largas y altas estanterías, abiertas o fáciles de abrir, con solo poseer un manojo de llaves o mandar construir una con un molde obtenido de antemano. Además, para colmo de desconcierto y abandono, aquello estaba falto de un bibliotecario o simple vigilante iletrado. ¡Aquello era Jauja! Salíamos de allí siempre con algo debajo del brazo, mejor dicho, debajo de la americana. Y casi era un robo misericordioso ese. Francamente, así nos parecía, ya que en nuestras casas gozarían de mayor seguridad y consideración cuantos libros nos apropiásemos con muy útiles intenciones.


Carlos Edmundo de Ory, Cuentos sin hadas
CATEDRA (letras hispánicas)
Edición de José Manuel García Gil
Pg 116-117

Aportado por Pedro

viernes, 28 de enero de 2022

El Lobo Estepario

Cuando pasaba por la Biblioteca, me encontré con un joven profesor, con quien yo en otro tiempo hablaba alguna vez, al cual, en mi última estancia en esta ciudad hace algunos años, había llegado hasta a visitar en su casa para conversar con él acerca de mitologías orientales, materia a la que me dedicaba entonces bastante. El erudito venia en dirección opuesta, tieso y algo miope, y sólo me conoció cuando ya estaba a punto de pasar a mi lado. Se lanzó hacia mí con gran efusión, y yo, en mi estado deplorable, se lo agradecí casi. Se había alegrado y se animó, me recordó detalles de aquellas nuestras conversaciones, aseguró que debía mucho a mis estímulos y que había pensado con frecuencia en mí; rara vez había vuelto a tener desde entonces controversias tan emotivas y fecundas con colegas.

Hermann Hesse - El Lobo Estepario
biblioteca de plata - círculo de lectores, px80
Aportado por Pedro

jueves, 23 de diciembre de 2021

Martin Eden

Aquel corrillo de razoneros socialistas y proletarios filósofos de las tardes templadas en el parque municipal fué el responsable del gran descubrimiento. Una o dos veces al mes, al atravesar el parque rumbo a la biblioteca, apeábase de la bicicleta y se quedaba a escuchar las interminables discusiones, y cada vez se alejaba fastidiado.


JACK LONDON; Martin Eden. Biblioteca Edaf-Bolsillo, Madrid 1974 (Trad. Josén Clementi) Px 101
Aportado por Pedro