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viernes, 19 de septiembre de 2014

El jilguero (2)


"Dios, no soporto este lugar. Es como la muerte. -Abarcó con un gesto el pasillo aséptico de aspecto interminable-. ¡Todo escondido y aislado de la vida! Cuando vengo aquí me da la impresión de que me falta el aire. Es peor que una puta biblioteca".

DONNA TARTT, El jilguero. Ed. Lumen, pág. 629. Aportado por Utopía.
É o segundo anaco con biblioteca publicado neste blogue deste libro.

viernes, 11 de julio de 2014

El jilguero

"-¿Dónde has estado? -me preguntó la señora Barbour con brusquedad, vestida para cenar pero sin los zapatos, saliendo del fondo del piso con una copa de ginebra con lima en una mano.
Algo en su actitud hizo que percibiera una trampa.
-He ido al centro a ver a un amigo de mi madre.
Andy se volvió y me miró con cara inexpresiva.
-¿Ah, sí? - replicó la señora Barbour con recelo, mirádolo de reojo -Andy me estaba diciendo que ibas a quedarte otra vez hasta muy tarde en la biblioteca.
-Esta noche no -respondí, con tanta tranquilidad que yo mismo me sorprendí.
-Me alegro -dijo la señora Barbour con frialdad-. Ya que la biblioteca principal cierra los lunes.
-Yo no he dicho que estuviera en esa, madre."
El jilguero; Donna Tartt. Ed. Lumen. Páx 257. Aportado por JMV

miércoles, 28 de mayo de 2014

El secreto

 p. 473
- ¿Qué quieres decir?
- Henry es muy formal, seguro que ni siquiera ha dejado de devolver jamás un libro a la biblioteca. De pronto se le echa encima el FBI. No sé qué demonios les dijo, pero desde luego hizo todo lo posible para que se fijaran en los otros.
- ¿En qué otros?
- Pues en mí. - Cogió un cigarrillo -. Y creo que también en ti, ya que lo preguntas.

p. 526
Hacía una noche magnífica; había luna llena, la pradera parecía de plata y las fachadas de los edificios proyectaban sombras negras y geométricas asombrosamente nítidas. La mayoría de las habitaciones tenía las luces apagadas: todo el mundo se había ido a dormir pronto. Crucé el jardín de la biblioteca; más allá de los árboles vi las amarillentas luces del estudio - "La Casa del Eterno Saber", como Bunny lo había llamado en una ocasión - en el piso superior. Subí por la escalera exterior - de hierro, como una escalera de incendios, como la de mi pesadilla -; de no haber estado tan distraído, el ruido de mis pasos me habría hecho temblar de miedo.

 "el secreto" de donna tartt (a edición é de plaza & janés de 1994). Anaco aportado por "librosfera"